Retrospectiva de Pedro Garhel
21-jul-11TEA Tenerife Espacio de las Artes presentó hoy [jueves 21] una retrospectiva del artista tinerfeño Pedro Garhel (1952-2005), la primera que se hace en su isla natal y que puede visitarse hasta el 23 de octubre en este centro de arte contemporáneo del Cabildo de Tenerife, tras su estadía en el Centro de Arte La Regenta, en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria y en el DA2 de Salamanca. 'Pedro Garhel. Retrospectiva', abierta de martes a domingo en horario de 10,00 a 20,00 horas, recupera y exhibe por vez primera de manera conjunta en Tenerife el legado de este creador pionero en el arte multimedia y preformativo en España y creador, junto a Rosa Galindo, del Espacio P, un laboratorio dedicado a investigar y difundir la creación con los nuevos medios artísticos y que se convirtió en el centro de referencia de la creación de vanguardia en el Madrid de los ochenta.
El director insular de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, Cristóbal de la Rosa; el director artístico de TEA Tenerife Espacio de las Artes, Javier González de Durana; el profesor de Historia del Arte de la Universidad Carlos III de Madrid, Federico Castro; y el viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Alberto Delgado; fueron los encargados de presentar esta exposición en un acto, al que también asistieron el director del Centro de Arte La Regenta, Alejandro Vitaubet, y la hermana de Pedro Garhel, Milagros García.
Cristóbal de la Rosa, que destacó que esta muestra es una coproducción del Centro de Arte La Regenta de Las Palmas de Gran Canaria y del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), agradeció a las instituciones implicadas "la gran predisposición que han mostrado para trabajar con TEA" y la oportunidad de que se pueda ver en este espacio esta exposición, que es fruto de un largo trabajo de investigación, catalogación y documentación que comenzó en 2008 y que ha sido ejecutada con el respaldo del programa Septenio del Gobierno de Canarias. Asimismo, y de una manera especial, el también vicepresidente de TEA Tenerife Espacio de las Artes dio las gracias a Milagros García, la hermana del artista, quien generosamente ha permitido que muchas de las piezas que ahora se exhiben en esta retrospectiva puedan ser admiradas por el público.
La exposición Pedro Garhel. Retrospectiva, comisariada por Karin Ohlenschläger, reúne gran parte del universo creativo de este artista para rendirle tributo, difundir y, de alguna manera, perpetuar su legado. Garhel ejerció como narrador privilegiado de las transformaciones en el arte y en la vida y ha sido uno de los pocos artistas españoles que, hasta la fecha, haya pasado por la Documenta 8 de Kassel y el primero que asistió al Festival Internacional Ars Electrónica en Austria.
Por su parte, Javier González de Durana recordó que dentro del programa expositivo de este centro de arte contemporáneo se ha intentado mantener una balanza de igualdad entre los artistas canarios y foráneos, entre los jóvenes y los ya creadores consagrados. Como muestra de ello, es esta retrospectiva que está integrada por más de medio centenar de piezas, entre dibujos, vídeos, instalaciones, fotografías y obras sonoras, datadas entre mediados de los años 70 y 2004 y que refleja los campos artísticos diversos e interconectados en los que Garhel investigó y trabajó.
Federico Castro, gran conocedor de Garhel y de su obra, expresó su satisfacción de poder presentar este proyecto. "Conozco a Pedro Garhel desde que tenía 15 años y siempre lo admiré como artista. Era un ser excepcional que hizo mucho por el avance del arte multimedia en España", indicó el también crítico de arte quien valoró la labor realizada por el tinerfeño en el campo del audiovisual. "Esta exposición es una ocasión magnífica para disfrutar de la obra de Garhel, artista que siempre tuvo una clara intención de implicar al público con la obra", agregó Federico Castro.
Además de la sección expositiva -matizó Castro- la propuesta incluye también un archivo documental, un archivo y portal web, una parte divulgativa y un proyecto editorial bilingüe que, a modo de catálogo, se presenta también acompañando a esta muestra, con textos de numerosos autores expertos en arte actual y relacionados con la trayectoria vital y artística de Pedro Garhel. La parte documental del proyecto ha permitido la creación de un archivo físico y digital de su obra, con la colaboración de Filmoteca Canaria, el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife -que será sede del archivo de su obra- y la ZKM de Karlsruhe (Alemania).
Alberto Delgado, subrayó que "Pedro Garhel fue un adelantado de su época" y no dudó al afirmar que "las performances de hoy en día no se podrían entender sin su figura y su obra". Tras felicitar a las instituciones que han organizado esta muestra, Delgado explicó que el programa Septenio "tiene la fuerza de dar a conocer tanto en Canarias como fuera a los grandes valores, a los grandes talentos de Canarias" como es el caso de Pedro Garhel.
La exposición Pedro Garhel. Retrospectiva permite al espectador atravesar toda la obra de Garhel y encontrarse con las preocupaciones humanas universales. Y es que sus creaciones trascienden la estricta mitología personal para constituir una narración de los cambios políticos, sociales y culturales de su momento. La narración expositiva desarrolla un recorrido por la evolución del discurso arte-vida en el universo del arte multimedia de los últimos treinta años. La concepción y percepción del cuerpo -individual y colectivo-, las transformaciones de la noción de espacio y tiempo, así como las relaciones entre sujeto, tecnología y afectividad constituyen los ejes centrales de esta exposición.
Pedro Garhel (Puerto de la Cruz, 26 de agosto de 1952 - La Guancha, 6 de diciembre de 2005) comenzó su trabajo en el arte realizando fotografías, óleos y dibujos de carácter paisajístico natural, en consonancia con el entorno que le rodeaba. A los 22 años se trasladó a Madrid donde enseguida conectó con la escena artística del momento. Se formó en diseño gráfico, visual, industrial y experimental y sus proyectos se orientaron hacia lo efímero: los procesos y la acción. Desde entonces, junto a la artista Rosa Galindo, su trabajo se centró en investigar nuevos modos de expresión y es así como se adentró en el mundo de la performance y aquellas prácticas basadas en el cuerpo como soporte y herramienta de creación.
El año 1977 supuso un hito en su trayectoria, al presentar en la Plaza de Colón de Madrid su acción Escultura viva. A partir de entonces obtiene la proyección y el reconocimiento del entorno artístico madrileño. Combinó su faceta performativa con la audiovisual y es invitado a exponer en importantes galerías como Vandrés (Madrid, 1979), Luis Adelantado (Valencia, 1980) o Leyendecker (Tenerife, 1980).
Con la creación del Espacio P, en 1981, Garhel inició una de sus etapas más fecundas. Abrió este centro como un espacio polivalente de producción, investigación, formación y exposición, que resultó ser un motor para dinamizar la escena artística emergente del momento: el Madrid de los ochenta. Dio cabida a proyectos y experiencias innovadoras y alternativas, no contemplados por otros centros tradicionales, y por allí pasaron Pedro Almodóvar, Isidoro Valcárcel Medina, Suso Saiz y Darío Villalba, entre otros incuestionables hoy en día.
Su trabajo en esta época se centró en el arte sonoro, la videocreación, la performance, la fotografía y las instalaciones multimedia. Pronto destacó internacionalmente: acudió a la Documenta de Kassel en 1987 y participó en el Festival Internacional Ars Electrónica (Austria), en el mismo año. En estos años, los ochenta, también desarrolló una fértil creación sonora a través de Depósito dental, junto a Galindo y otros músicos, donde abordó la experimentación músico-compositiva.
Su faceta docente, emprendida desde el Espacio "P", le llevó también a dar clases en la Universidad de Salamanca durante los noventa, una época también muy fructífera en cuanto a la introducción de nuevas metodologías didácticas en el ámbito académico, relacionadas con el arte de acción y los nuevos medios de comunicación. Tras el cierre del Espacio "P" en 1997, Pedro Garhel regresó a Canarias para comenzar un nuevo proyecto, Em[P]aquetado del Arte, centro en el que se realizaron diversas muestras, actividades y programas de debate y encuentro sobre arte, cultura y sociedad. En paralelo, su obra e inquietudes intelectuales se orientaron hacia la preocupación por el medio ambiente y su conservación, en sintonía con sus primeras creaciones de juventud, pero con una mirada mucho más crítica y activista, en esta última etapa hasta su fallecimiento prematuro en 2005.
El cuerpo y su relación con el entorno (con el espacio y con los otros) son algunas de las claves para la lectura de la obra de Garhel. Además de ello, cuestiones como la identidad y las relaciones interpersonales y afectivas también forman parte de sus vídeos e instalaciones así como de sus performances con Rosa Galindo. En su obra, la condición biológica del cuerpo abre un debate sobre la esencia misma de lo humano, mientras que el tiempo ocupa una posición crucial entre los campos de la experiencia y la condición física del mundo material.
Su interés se centra, no solo en la creación de formas, volúmenes y objetos sino en los procesos intrínsecos a la creación, en los patrones mismos de lo viviente y en la condición humana contemporánea. Consciente de los ritmos y ciclos simultáneos e interconectados de la existencia, Garhel ahonda en la temporalidad del presente por encima del pasado y del devenir y cuestiona y rearticula el sentido de lo real y de lo cotidiano. Desde la perspectiva antropocéntrica de la primera etapa, los proyectos de Pedro Garhel evolucionan para culminar en una mirada ecosistémica al final de su vida. Durante este último periodo creativo, planteó sus proyectos colectivamente, actuando él mismo como nodo en una red de relaciones sociales y medioambientales.










